Altos funcionarios de seguridad del gobierno irlandés, las Fuerzas de Defensa y la policía (Garda Síochána) se reunieron recientemente para discutir la participación de militares extranjeros en la seguridad durante la presidencia irlandesa del Consejo de la Unión Europea. La reunión se centró en establecer protocolos claros sobre cómo estos efectivos podrán actuar y bajo qué circunstancias. El objetivo es garantizar la seguridad durante el mandato irlandés, que comienza el 1 de enero de 2024. Se busca definir los límites de la cooperación y las responsabilidades de las fuerzas extranjeras involucradas. La discusión abordó aspectos legales y operativos relacionados con la asistencia militar. Los detalles específicos de los acuerdos alcanzados no han sido revelados públicamente. Esta iniciativa responde a la necesidad de coordinar la seguridad en un contexto internacional complejo.
