Irlanda se plantea una ley pionera que prohibiría la venta de tabaco a las generaciones nacidas a partir de 2025, buscando reducir significativamente los daños asociados al tabaquismo a largo plazo. La propuesta busca asegurar un futuro más saludable para las nuevas generaciones al prevenir que comiencen a fumar. Sin embargo, la medida ha generado preocupación entre los comerciantes minoristas del país. Estos temen que la prohibición impulse un aumento del mercado negro y las ventas ilegales de tabaco. Existe el debate sobre si la ley realmente logrará su objetivo o si simplemente trasladará el problema a un ámbito sin control regulatorio. El gobierno irlandés espera que esta iniciativa marque un precedente a nivel mundial en la lucha contra el tabaquismo.