El Banco Central de Irak (BCI) informó que la deuda pública interna del país ascendió a 95,7 billones de dinares iraquíes, equivalentes a 73.000 millones de dólares, al cierre de abril. Este incremento representa un desafío para la economía iraquí, que ya enfrenta dificultades debido a la volatilidad de los precios del petróleo y la inestabilidad política. El BCI no especificó las causas exactas del aumento de la deuda, pero se presume que está relacionada con el gasto público y la financiación de proyectos de infraestructura. La situación económica del país requiere una gestión fiscal prudente para evitar una mayor acumulación de deuda. Analistas advierten que un nivel elevado de deuda interna podría limitar la capacidad del gobierno para invertir en servicios esenciales y desarrollo económico. El anuncio del BCI subraya la necesidad de diversificar la economía iraquí y reducir su dependencia de los ingresos petroleros.
