La agencia calificadora S&P Global ha confirmado la calificación crediticia soberana de Irak en ‘B-/B’ este viernes. Esta decisión refleja un panorama económico desafiante para el país en los próximos seis a doce meses, influenciado por la inestabilidad regional. La calificación indica un riesgo considerable, pero no implica un cambio inmediato en la capacidad de Irak para cumplir con sus obligaciones financieras. S&P Global evalúa que la situación geopolítica en Medio Oriente continúa representando un factor de incertidumbre significativo para la economía iraquí. La agencia no ha especificado cambios en las perspectivas a corto plazo, manteniendo una postura cautelosa. La confirmación de la calificación se basa en un análisis de la situación fiscal, económica y política del país. Esta evaluación es crucial para la capacidad de Irak de acceder a financiamiento internacional y atraer inversión extranjera.
