Las autoridades pakistaníes han deportado a una ciudadana iraquí que se encontraba en la ciudad de Multan con la intención de casarse. La mujer, cuya identidad no ha sido revelada, fue expulsada del país tras ser detenida por las autoridades de inmigración. No se han especificado públicamente las razones exactas de la deportación, aunque fuentes oficiales indican que se debió a irregularidades en su documentación o visado. El caso ha generado atención mediática local debido a la inusual naturaleza del viaje y la posterior intervención de las autoridades. La deportación se realizó bajo estrictas medidas de seguridad. Se desconoce el destino final de la mujer una vez que abandonó Pakistán. El incidente plantea interrogantes sobre los controles migratorios y los matrimonios transfronterizos en la región.
