El Primer Ministro iraquí, Ali Al-Zaidi, ha ordenado a todas las formaciones militares y de seguridad elevar su estado de alerta operacional y preparación para el combate. Esta directiva se produce en un contexto de crecientes tensiones de seguridad en la región. Al-Zaidi, quien también es Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, busca asegurar la capacidad de respuesta ante posibles amenazas. La orden busca reforzar la capacidad defensiva del país frente a escenarios imprevistos. No se han detallado las razones específicas detrás de la decisión, pero se presume que responden a una evaluación de riesgos actualizada. El gobierno iraquí busca mantener la estabilidad y proteger su soberanía nacional. Esta medida refleja la preocupación por la situación de seguridad en la región.