Las exportaciones de petróleo iraquí continúan sin interrupción, a pesar de una notable desaceleración en el tráfico marítimo a través de puntos estratégicos como el Mar Rojo y el Estrecho de Ormuz. Datos recientes revelan una disminución en la actividad de envío debido a crecientes preocupaciones de seguridad en Oriente Medio. Esta reducción afecta rutas vitales para el comercio global, pero no ha impactado aún la salida de petróleo de Irak. La situación se monitorea de cerca, considerando el potencial de mayores interrupciones. Expertos sugieren que la tensión regional es el principal factor que incide en esta ralentización del transporte marítimo. A pesar de los desafíos logísticos, Irak mantiene su flujo exportador actual.