A pesar de la derrota frente a Francia en la Copa Mundial de la FIFA, los aficionados iraquíes en Filadelfia mostraron orgullo y alegría por la actuación de su selección. Los seguidores desafiaron las inclemencias del tiempo, incluyendo la lluvia y el frío, para apoyar a su equipo. La presencia de Kylian Mbappé no empañó el entusiasmo de los aficionados, quienes valoraron positivamente la participación de Irak en el torneo. El evento se convirtió en una celebración de la identidad y el espíritu deportivo iraquí. La afición destacó la importancia de la representación nacional en un escenario global como la Copa del Mundo. La derrota no disminuyó el sentimiento de unión y el orgullo por el equipo nacional. La jornada fue un reflejo del fervor futbolístico en la comunidad iraquí de Filadelfia.
