Bagdad reporta que más de ocho millones de barriles de petróleo crudo iraquí permanecen varados en buques cisterna. Esta situación se produce después de la acumulación de más de cien millones de barriles de crudo y productos petrolíferos. Aunque no se especifican las razones de esta acumulación, la noticia subraya la existencia de un cuello de botella en la exportación iraquí. La retención del petróleo impacta potencialmente en los ingresos del país, dependiente de sus exportaciones petroleras. Se desconoce el impacto económico específico de esta demora prolongada. Las autoridades iraquíes no han emitido una declaración detallada sobre las medidas que se están tomando para solucionar el problema.