Las fuerzas iraquíes llevaron a cabo ataques aéreos en la provincia de Anbar, en el oeste del país, con el objetivo de destruir refugios utilizados por militantes del Estado Islámico (ISIS). El Comando de Operaciones Conjuntas de Irak confirmó la efectividad de los dos ataques, que lograron eliminar las posiciones terroristas. Esta acción se enmarca en los esfuerzos continuos de Irak para combatir la presencia remanente de ISIS en su territorio. Las autoridades no han revelado detalles específicos sobre las bajas o daños colaterales resultantes de los bombardeos. La provincia de Anbar ha sido históricamente un bastión de actividad yihadista en Irak. Este reciente despliegue aéreo subraya el compromiso de Bagdad con la seguridad y la estabilidad regional.
