Las fuerzas de seguridad iraquíes llevaron a cabo redadas anticorrupción dentro de la zona verde de Bagdad el domingo por la mañana. Según un funcionario de seguridad, los objetivos de la operación incluyeron a "varios políticos". La zona verde, fuertemente fortificada, alberga la embajada de Estados Unidos y otras misiones diplomáticas, así como oficinas gubernamentales. Las autoridades no han revelado la identidad de los políticos afectados ni los detalles específicos de las acusaciones de corrupción. Esta acción representa un esfuerzo significativo del gobierno iraquí para abordar la corrupción endémica. La operación se produce en un contexto de creciente presión pública para responsabilizar a funcionarios corruptos. Se espera que las investigaciones continúen y podrían resultar en arrestos y juicios.
