El Ministerio de Petróleo iraquí presentó un plan estratégico para incrementar gradualmente la producción nacional de crudo hasta alcanzar los 4.3 millones de barriles por día. La iniciativa, anunciada el domingo 21 de junio de 2026, busca restablecer los niveles de producción previos a la crisis. Un componente clave del plan es la reactivación de las exportaciones de petróleo a través del oleoducto de Ceyhan. Este proyecto es fundamental para la economía iraquí, que depende en gran medida de los ingresos petroleros. El gobierno no ha detallado un cronograma específico para la implementación completa del plan. Se espera que el aumento de la producción y la reanudación de las exportaciones fortalezcan la posición de Irak en el mercado energético global. La estrategia busca optimizar la infraestructura petrolera existente y atraer inversiones al sector.