El gobierno iraquí, a través de su portavoz Haider Al-Aboudi, ha confirmado que se están llevando a cabo negociaciones para restringir la posesión de armas y centralizar su control en manos del Estado. Estas conversaciones, lideradas por Zaidi y Barrack en Bagdad, tienen como objetivo principal fortalecer la soberanía nacional iraquí. La iniciativa busca regular y limitar el acceso a armamento por parte de grupos no estatales. Aunque los detalles específicos de las negociaciones no se han revelado, la declaración oficial subraya la importancia de la centralización del control de armas para la estabilidad del país. Esta medida podría tener implicaciones significativas para diversos grupos armados que operan en Irak. El gobierno iraquí considera esta acción como un paso crucial para consolidar su autoridad y garantizar la seguridad a largo plazo.
