Irak planea reanudar las exportaciones de petróleo a través del oleoducto Kirkuk-Baniyas, con un flujo inicial de un millón de barriles por día. La confirmación de la reactivación fue realizada conjuntamente por el embajador iraquí en Estados Unidos, Nizar al-Khairallah, y el encargado de negocios sirio en Washington, Mohammad Qanatari. Este oleoducto representa una ruta crucial para el petróleo iraquí, permitiendo el acceso a mercados internacionales a través de Siria. La reanudación de las exportaciones podría fortalecer la economía iraquí, dependiente en gran medida de los ingresos petroleros. El acuerdo se produce en un contexto de esfuerzos por fortalecer la cooperación económica entre Irak y Siria. Se espera que el oleoducto contribuya a aumentar la producción y las ventas de petróleo de Irak a nivel global.