El Banco Central de Irak (BCI) ha ordenado la congelación inmediata de bienes muebles e inmuebles pertenecientes a figuras políticas, parlamentarios y exfuncionarios. Esta medida forma parte de una amplia operación destinada a combatir la corrupción en el país. La decisión busca investigar posibles actos de corrupción y recuperar fondos públicos desviados. No se han revelado los nombres de los funcionarios afectados, pero se espera que la investigación arroje luz sobre presuntos casos de malversación de fondos. La acción del BCI representa un esfuerzo significativo del gobierno iraquí para abordar el problema de la corrupción, un obstáculo importante para el desarrollo económico y la estabilidad del país. Se anticipa que esta medida tendrá un impacto considerable en el panorama político y financiero de Irak.