El entrenador de la selección iraní, Amir Ghalenoei, declaró que las tensiones políticas y problemas con las visas han afectado la preparación de su equipo para la Copa Mundial. Estados Unidos, en conflicto con Irán, negó visas a algunos miembros del equipo técnico. A pesar de estas dificultades, Ghalenoei enfatizó que los jugadores se concentrarán en el juego y no prestarán atención a la controversia. Irán debutará contra Nueva Zelanda en Los Ángeles, un encuentro histórico ya que será la primera vez que un país anfitrión dispute un partido contra una nación con la que mantiene conflictos bélicos. La situación añade una capa de complejidad al torneo, poniendo de relieve las implicaciones geopolíticas del evento deportivo. El equipo iraní busca mantener el enfoque en el rendimiento deportivo a pesar del contexto desafiante.