El jefe del poder judicial iraní, Gholam-Hossein Mohseni-Ejei, ha reiterado la profunda desconfianza de Teherán hacia Estados Unidos. Según declaraciones recogidas por la agencia semi-oficial Tasnim, el magistrado afirmó que los iraníes no confían "en lo más mínimo" en los estadounidenses, basando esta postura en eventos históricos y realidades actuales. Mohseni-Ejei atribuyó este sentimiento antiestadounidense a un legado de conflictos y sucesos pasados. Subrayó que la desconfianza no es infundada, sino que está arraigada en experiencias concretas. La declaración refleja la persistente tensión entre ambos países y la falta de acercamiento en las relaciones bilaterales. Esta postura oficial consolida una narrativa de hostilidad que ha caracterizado la política exterior iraní durante décadas.