El ayatolá Ali Khamenei, quien lideró Irán durante casi 37 años, falleció el 28 de febrero en el contexto de una operación militar conjunta entre Israel y Estados Unidos. Su muerte marca un punto de inflexión en la política iraní y regional. El funeral del líder supremo se llevará a cabo el 9 de julio, evento que se espera reúna a altos funcionarios y seguidores. Las circunstancias exactas de su muerte, vinculadas a la operación israelí-estadounidense, aún están siendo investigadas. Se anticipan posibles tensiones geopolíticas en la región tras el fallecimiento de Khamenei. La cobertura mediática internacional se centra en el impacto de este suceso en la estabilidad de Oriente Medio.
