El presidente iraní declaró que la unidad nacional es una prioridad para el país. Sin embargo, precisó que las decisiones cruciales relativas al conflicto entre Estados Unidos e Israel, así como las posibles negociaciones de paz, son determinadas exclusivamente por el líder supremo, Modžtaba Hamnei, y el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán. Esta declaración subraya la limitada autonomía del poder ejecutivo en asuntos de política exterior y seguridad nacional. El presidente no especificó qué tipo de decisiones se tomarán, pero enfatizó que el proceso decisorio está centralizado en la figura de Hamnei. La declaración se produce en un contexto de crecientes tensiones regionales y preocupaciones sobre una posible escalada del conflicto. Se espera que Hamnei defina la postura de Irán ante la situación actual en Medio Oriente.