Fuentes iraquíes revelan que la Guardia Revolucionaria iraní ha establecido células encubiertas en territorio iraquí. Estas células tienen como objetivo llevar a cabo ataques con drones contra países del Golfo Pérsico donde Estados Unidos mantiene presencia militar. La estrategia busca evadir la detección y mantener la influencia iraní en la región, a pesar de las dificultades económicas que enfrenta el país. Según informa Reuters, ocho fuentes iraquíes han confirmado esta actividad. Los ataques con drones representan una escalada en las tensiones regionales. El objetivo principal es proyectar poder sin atribuirse directamente las acciones. Esta táctica permite a Irán negar su participación en los ataques, manteniendo un perfil bajo.
