El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (IRGC) de Irán llevó a cabo ataques contra 18 objetivos militares estadounidenses en Kuwait y Bahrein antes del amanecer del jueves. Los ataques se dirigieron a tres bases aéreas en ambos países. Teherán afirma que estas acciones son una represalia directa por recientes ataques estadounidenses contra posiciones costeras del IRGC, instalaciones policiales y el aeropuerto de Bandar Abbas. Las autoridades iraníes no han especificado la naturaleza exacta de los ataques ni los daños causados. Estados Unidos aún no ha confirmado de forma independiente la información proporcionada por Irán. Este incidente representa una escalada significativa en las tensiones entre Irán y Estados Unidos en la región. La situación podría tener implicaciones importantes para la estabilidad regional.