El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, ha declarado que Teherán no participará en conversaciones que involucren sus capacidades de defensa y disuasión. Según el mandatario, el arsenal de misiles iraní ha sido un factor clave para evitar que Irán sufra un destino similar al de Gaza. Esta postura firme subraya la determinación de Irán de mantener el control sobre su seguridad nacional. Pezeshkian enfatizó que la capacidad de defensa es una cuestión no negociable para la República Islámica. La declaración se produce en un contexto regional tenso, marcado por conflictos y preocupaciones sobre la seguridad. El gobierno iraní considera su capacidad de disuasión como esencial para proteger sus intereses y garantizar su estabilidad. Esta política refleja una estrategia de autodefensa ante posibles amenazas externas.
