El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, ha advertido que ningún otro país de la región podrá vender petróleo si Irán se ve imposibilitado de hacerlo. Esta declaración se produce en un contexto de tensiones persistentes con Estados Unidos y tras las críticas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) al expresidente Donald Trump. Ghalibaf no especificó qué medidas tomaría Irán si sus exportaciones petroleras fueran bloqueadas, pero su amenaza implica posibles perturbaciones en el mercado energético regional. La advertencia sugiere una escalada potencial en la postura de Irán hacia las sanciones económicas occidentales. Expertos señalan que tales declaraciones tienen como objetivo disuadir a adversarios y fortalecer la posición negociadora de Irán. El IRGC también ha criticado fuertemente a Trump por sus políticas anteriores hacia Irán.