El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán ha declarado que la República Islámica se encuentra en una posición de mayor poder, preparación y disuasión que nunca. Según el CGRI, Irán mantiene un control total de la inteligencia sobre los movimientos de sus adversarios. Esta declaración se interpreta como una advertencia ante posibles amenazas externas. El CGRI enfatizó su capacidad para responder de manera contundente y generar consecuencias lamentables para sus oponentes. La declaración no especifica qué acciones podrían desencadenar una respuesta, pero subraya la postura firme de Irán en la región. Analistas sugieren que esta retórica busca disuadir a posibles agresores y reafirmar la influencia de Teherán en el escenario geopolítico. La situación aumenta la tensión en un Oriente Medio ya inestable.