El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) de Irán anunció haber lanzado doce misiles balísticos contra una base aérea estadounidense en Jordania. Según el IRGC, el ataque destruyó aviones de combate F-16, F-15 y F-35, así como instalaciones clave en la base. Este ataque se presenta como represalia por los recientes ataques con misiles estadounidenses contra objetivos civiles y militares iraníes. Teherán no ha especificado la ubicación exacta de la base en Jordania ni ha proporcionado detalles sobre las bajas o daños adicionales. Washington aún no ha confirmado de forma independiente las afirmaciones iraníes sobre la destrucción de aeronaves. El incidente eleva la tensión en la región, en un contexto de crecientes conflictos indirectos entre Irán y Estados Unidos. La respuesta de Estados Unidos a este ataque está siendo observada de cerca por la comunidad internacional.