Un posible acuerdo de paz que incluya la suspensión de sanciones por parte de Estados Unidos podría favorecer significativamente a la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC). La IRGC ha construido un extenso entramado económico para evadir las sanciones internacionales, integrándose profundamente en la economía iraní. Sin embargo, la designación de la IRGC como organización terrorista por parte de EE.UU. podría generar cautela entre las empresas estadounidenses a la hora de establecer relaciones comerciales con ella. El levantamiento de sanciones impulsaría la capacidad económica de la IRGC, consolidando su influencia. Analistas sugieren que esta situación presenta desafíos para la política estadounidense en la región. La posible reactivación de negocios con la IRGC genera debate sobre las implicaciones para la seguridad y la estabilidad regional. El futuro de las relaciones comerciales dependerá de las condiciones finales del acuerdo de paz.