El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, declaró en Teherán que tanto la acción militar como las negociaciones son herramientas para lograr la disuasión en relación con Irán. Ghalibaf enfatizó que Estados Unidos debe ser castigado y verse obligado a ceder en sus tratos con Irán. Sus declaraciones sugieren una postura firme por parte de Irán, que busca asegurar que sus demandas sean tomadas en serio. El funcionario iraní no especificó qué tipo de castigo se debe imponer a EE.UU., pero implícitamente vinculó la presión con la necesidad de concesiones estadounidenses. Esta declaración refleja la continua tensión entre Irán y Estados Unidos, especialmente en relación con el programa nuclear iraní y las sanciones económicas. La declaración de Ghalibaf subraya que Irán está dispuesto a utilizar todas las vías disponibles para proteger sus intereses.