Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del parlamento iraní, ha ganado protagonismo como negociador principal y figura destacada en el liderazgo de la República Islámica. Con 64 años y una trayectoria de tres décadas en el establecimiento iraní, Ghalibaf es una de las figuras no clericales más relevantes del país. Lideró los esfuerzos de guerra y la compleja negociación que culminó con el acuerdo anunciado el lunes para detener las hostilidades. Su papel se ha vuelto crucial en esta nueva fase para Irán, especialmente tras la guerra entre Estados Unidos e Israel. Ghalibaf se posiciona como un posible líder en la transición post-Ali Khamenei. El acuerdo alcanzado representa un hito importante en la política exterior iraní y consolida la influencia de Ghalibaf.