El heredero del último Sha de Irán, Reza Pahlavi, ha expresado su escepticismo ante la inminente firma de un acuerdo entre Washington y Teherán. Pahlavi afirmó que cualquier pacto alcanzado con la República Islámica está destinado al fracaso. Su declaración se produce en un momento de tensión diplomática y negociaciones en curso sobre el programa nuclear iraní. El hijo del Sha, exiliado desde la revolución de 1979, no especificó las razones concretas de su pesimismo, pero su postura refleja una fuerte oposición al régimen actual de Irán. Analistas sugieren que su intervención busca influir en la opinión pública y en la política estadounidense. La comunidad internacional observa de cerca las negociaciones, buscando una solución duradera a la crisis nuclear iraní.
