Miles de iraníes se congregaron en Teherán este sábado para despedir a su líder supremo, Alí Chameneí, quien falleció a finales de febrero. El funeral, que se está llevando a cabo bajo estrictas medidas de seguridad, durará seis días, con tres de ellos celebrados en la capital. La muerte de Chameneí fue atribuida a ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel, según informes. El evento representa un momento de luto nacional en Irán y una significativa transición política. La cobertura mediática estatal ha sido extensa, mostrando el alcance de la tristeza y respeto por el líder fallecido. Se espera que el funeral atraiga a altos funcionarios religiosos y políticos tanto de Irán como del extranjero.