El líder supremo de Irán, Modžtaba Chameneí, reveló que mantuvo una perspectiva distinta a la del presidente Masúd Pezeškján respecto al acuerdo con Estados Unidos. Pezeškján fue el encargado de firmar el documento, aunque el consenso interno no fue inmediato. Según los informes, Chameneí no había sido visto públicamente desde su nombramiento en marzo. El líder supremo finalmente autorizó el cierre del memorando tras recibir garantías de otros funcionarios iraníes. Asimismo, Chameneí emitió una advertencia a Estados Unidos sobre la formulación de demandas excesivas en futuras negociaciones. Esta información fue difundida a través de los medios de comunicación iraníes y la agencia Reuters. El episodio pone de relieve las tensiones internas en la toma de decisiones diplomáticas de Teherán.
