Una delegación iraní, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, finalizó una breve visita oficial a Muscat, Omán. La delegación regresó a Teherán tras una estancia de corta duración, sin que se hayan detallado públicamente los temas específicos abordados durante las reuniones. La visita se produce en un contexto de crecientes tensiones regionales, especialmente en relación con el programa nuclear iraní y las relaciones con países vecinos. Omán ha mantenido tradicionalmente una postura de mediación en la región, buscando el diálogo entre las partes en conflicto. Esta visita podría interpretarse como un intento de Teherán por fortalecer lazos diplomáticos con un actor regional clave. No obstante, las autoridades omaníes no han emitido una declaración oficial sobre los resultados de las conversaciones.