Una destacada cantante iraní, Parastoo Ahmadi, y otros siete artistas han sido condenados a 74 latigazos cada uno por las autoridades iraníes. La sentencia se basa en cargos de “dañar la decencia pública” a través de la producción y publicación de contenido considerado vulgar e inmoral. Los cargos están directamente relacionados con presentaciones realizadas en línea sin el uso del hiyab, una práctica prohibida por la ley iraní. Esta condena subraya la estricta aplicación de las normas de vestimenta y expresión artística en Irán. Organizaciones de derechos humanos han condenado la sentencia, calificándola de una violación de la libertad de expresión y de los derechos fundamentales. Se desconoce cuándo se ejecutará la sentencia. El caso ha generado preocupación internacional sobre la situación de los artistas y la represión de la disidencia en Irán.