El Presidente iraní, Masoud Pezeshkian, declaró este miércoles que potencias hostiles intentaron desestabilizar y derrocar a la República Islámica. Según sus palabras, estos esfuerzos buscaban crear caos dentro del país, pero fueron frustrados gracias a la unidad nacional. Pezeshkian no especificó qué naciones considera adversarias, pero enfatizó su determinación de proteger la soberanía iraní. El mandatario resaltó la importancia de la cohesión interna para superar desafíos externos e internos. Su discurso buscó proyectar una imagen de fortaleza y estabilidad ante presiones regionales e internacionales. Enfatizó que el liderazgo y la resistencia del pueblo iraní evitaron el colapso del gobierno. La declaración representa un fuerte mensaje hacia los opositores de Irán y sus aliados.