El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, ha respondido con burla a las recientes declaraciones del Secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, calificándolas como un "Día del payaso". La reacción se debe a lo que Ghalibaf considera un aparente retroceso de Bessent en sus afirmaciones previas sobre el impacto de las nuevas sanciones estadounidenses contra Irán. Ghalibaf criticó las declaraciones de Bessent, sugiriendo una falta de seriedad o credibilidad en la postura estadounidense. La respuesta del funcionario iraní refleja las tensiones diplomáticas en curso entre Teherán y Washington. Este intercambio subraya la sensibilidad en torno a las sanciones y su efecto real en la economía iraní. La declaración de Ghalibaf es una fuerte crítica a la política de presión máxima de Estados Unidos. El incidente evidencia la persistente desconfianza entre ambos países.