El presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Ghalibaf, se burló del Secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, por sus repetidas predicciones erróneas sobre el colapso económico de Irán. Ghalibaf sugirió que la continua falla en predecir el colapso económico podría ser digna de un Premio Nobel de Física para Bessent, al demostrar que el tiempo puede ser irrelevante. Esta declaración sarcástica responde a las constantes expectativas de Washington sobre la inminente crisis económica en la República Islámica. La crítica enfatiza la resistencia económica de Irán a pesar de las sanciones y la presión internacional. El comentario refleja la postura desafiante de Irán frente a las políticas económicas de Estados Unidos. Esta situación destaca las tensiones existentes entre Teherán y Washington.