La delegación iraní, liderada por el presidente del Parlamento Mohammad Bagher Ghalibaf, ha condenado enérgicamente las declaraciones consideradas intimidatorias del presidente estadounidense Donald Trump. La crítica surge tras las recientes conversaciones mantenidas en Suiza. Teherán considera que el lenguaje empleado por Trump busca ejercer presión indebida sobre las negociaciones. No se especifican los detalles concretos de las amenazas, pero la reacción indica un clima tenso en las relaciones bilaterales. La condena iraní subraya su rechazo a tácticas de coerción en el diálogo. Este incidente podría complicar futuros esfuerzos diplomáticos entre ambos países.
