El viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, reaccionó a las nuevas sanciones impuestas por Washington, calificadas por esta última como “las más devastadoras en la historia”, con una publicación de 14 años de antigüedad de un ex presidente estadounidense. La publicación original se refería a “las sanciones más paralizantes de la historia”. Este gesto irónico busca resaltar que la retórica de sanciones extremas ya ha sido empleada anteriormente por Estados Unidos sin lograr los resultados deseados. Araghchi, con esta respuesta, implica que Irán ha enfrentado situaciones similares en el pasado y no se dejará intimidar. La acción subraya el escepticismo de Teherán sobre la efectividad de las sanciones como herramienta de presión política. Se interpreta como un mensaje de resistencia y una crítica a la política exterior estadounidense. La respuesta busca disminuir el impacto psicológico de las sanciones y proyectar una imagen de calma ante la presión externa.