El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (IRGC) de Irán afirma que sus sistemas de misiles han disparado contra aviones de combate F-16 de Estados Unidos. Según el IRGC, el ataque forzó a los cazas estadounidenses a realizar maniobras evasivas para evitar ser alcanzados. No se han proporcionado detalles sobre la ubicación exacta del incidente o el contexto del enfrentamiento. Las autoridades estadounidenses aún no han confirmado de forma independiente las afirmaciones del IRGC. Este incidente se produce en un momento de crecientes tensiones en la región, con un aumento de la actividad militar y las preocupaciones sobre la escalada del conflicto. La falta de confirmación independiente dificulta la verificación de los hechos y la evaluación completa de la situación. El IRGC no ha especificado si hubo daños o bajas como resultado del ataque.