Medios británicos revelan un ciberataque de cuatro días de duración contra una central eléctrica, presuntamente vinculado a hackers de origen iraní. El ataque, ocurrido en julio, coincide con un incidente similar contra la infraestructura hídrica en Estados Unidos. Expertos sugieren que este evento podría ser una prueba para evaluar la seguridad de sistemas más complejos. Las autoridades investigan la magnitud del daño y las posibles motivaciones detrás de este ataque. Este incidente plantea serias preocupaciones sobre la vulnerabilidad de infraestructuras críticas en países de la OTAN. Se teme que estos ataques puedan ser un preludio de intentos más sofisticados en el futuro. El gobierno británico aún no ha emitido una declaración oficial al respecto.