Durante el partido inaugural de la Copa Mundial de Qatar 2022 contra Nueva Zelanda en Los Ángeles, la selección iraní, “Team Melli”, recibió el apoyo de miles de manifestantes anti-régimen. Este respaldo popular demuestra cómo el fútbol trasciende las tensiones políticas internas en Irán. La muestra de apoyo ocurrió a pesar de las protestas en curso contra el gobierno iraní. El evento subraya el poder unificador del deporte, incluso en contextos de fuerte disidencia política. Los aficionados expresaron su patriotismo a través del apoyo al equipo nacional, dejando de lado temporalmente sus diferencias políticas. La cobertura mediática destaca el contraste entre la situación política en Irán y la efusión de alegría por su equipo en el Mundial.