La delegación negociadora de Irán ha abandonado Suiza para regresar a Teherán. Este desplazamiento ocurre inmediatamente después de alcanzar acuerdos estratégicos sobre la situación en Líbano. El punto central de los entendimientos es la creación de una "célula para evitar fricciones" en dicho país. El objetivo principal de este mecanismo es reducir las tensiones y prevenir conflictos directos. Tras el cierre de las sesiones en territorio suizo, los representantes iraníes iniciarán un proceso de consultas internas. Este paso es fundamental para coordinar la implementación de lo pactado. La medida busca estabilizar la región mediante la gestión de riesgos operativos.
