El presidente del parlamento iraní respondió con firmeza a declaraciones recientes del comandante de CENTCOM de EE. UU., Brad Cooper, reafirmando la postura previa de Teherán. Según esta declaración, ningún país de la región podrá exportar petróleo si Irán se ve impedido de hacerlo. Esta advertencia subraya la influencia iraní en la estabilidad del mercado energético regional y su capacidad para afectar los flujos de petróleo en el Golfo Pérsico. La declaración es vista como una respuesta directa a las presiones y sanciones estadounidenses impuestas a la industria petrolera iraní. El parlamento iraní busca defender sus intereses energéticos y enviar un mensaje contundente a Washington y a sus aliados. La postura implica un riesgo de escalada en la región si las restricciones a las exportaciones de petróleo iraní persisten. Este pronunciamiento podría tener importantes implicaciones geopolíticas y económicas para el Oriente Medio.