Irán ha advertido a sus países vecinos del sur sobre la necesidad urgente de evitar que Estados Unidos utilice su territorio para lanzar ataques contra suelo iraní. El gobierno iraní justifica sus recientes ataques contra bases estadounidenses como una legítima defensa, amparada en el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas. Esta declaración se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Teherán y Washington. Teherán considera que cualquier ataque desde territorio de sus vecinos será visto como una acción hostil. La advertencia subraya la preocupación de Irán por posibles operaciones estadounidenses desde países de la región. El gobierno iraní insiste en su derecho a defenderse ante cualquier agresión externa.