El Ministro de Defensa interino de Irán declaró que las afirmaciones sobre la destrucción de la industria de defensa iraní no alteran la situación. Advirtió que el enemigo será testigo de la capacidad e iniciativa iraníes directamente en el campo de batalla. Esta declaración se produce en un contexto de tensiones continuas entre Irán y Estados Unidos. El Ministro no especificó a qué "enemigo" se refería, pero el contexto sugiere que se dirige a EE. UU. y a sus aliados. La declaración busca reafirmar la disuasión de Irán y su preparación para responder a cualquier agresión. El funcionario enfatizó que, a pesar de los desafíos, Irán continúa desarrollando sus capacidades de defensa. Este mensaje se envía desde Teherán, capital de Irán.