El Coordinador Adjunto del Ejército iraní, almirante Habibollah Sayyari, declaró que Irán posee capacidades nacionales reconocidas y no dudaría en atacar nuevamente buques enemigos si la situación lo requiere. Esta declaración se produce en un contexto de tensiones regionales y ejercicios militares en el Golfo Pérsico. Sayyari enfatizó la autoconfianza de Irán en sus capacidades de defensa, destacando su independencia en la producción de armamento. La advertencia sugiere una postura firme frente a cualquier amenaza percibida a la seguridad nacional de Irán. El almirante no especificó qué naciones constituirían el "enemigo", pero la referencia implica una preparación para responder a posibles provocaciones marítimas. Esta declaración reafirma la determinación de Teherán de proteger sus intereses en la región y mantener su seguridad naval. La amenaza se centra específicamente en la capacidad de atacar buques, indicando una posible estrategia de represalia o disuasión.