Los presidentes de Irán y Estados Unidos han firmado un protocolo de acuerdo para poner fin al conflicto en Medio Oriente. El acuerdo establece la suspensión inmediata de las sanciones estadounidenses sobre la venta de petróleo iraní tras su firma. Washington se compromete a levantar todas las sanciones impuestas a Teherán si se alcanza un acuerdo definitivo en un plazo de sesenta días de negociaciones. Este acuerdo preliminar busca desescalar las tensiones regionales y abrir un canal de diálogo entre ambas naciones. La conclusión de un acuerdo definitivo dependerá de las negociaciones que se llevarán a cabo en las próximas semanas. El pacto representa un paso significativo hacia la posible resolución de un conflicto de larga data. Se espera que este acuerdo tenga un impacto considerable en el mercado energético global.
