Estados Unidos e Irán han alcanzado un acuerdo preliminar para poner fin a su conflicto y reabrir el estratégico Estrecho de Ormuz, lo que provocó una caída en los precios del petróleo a nivel mundial. El pacto representa el avance más significativo en la resolución de la guerra, que se inició en febrero con ataques conjuntos de EE.UU. e Israel contra Irán y ha causado miles de muertes. Aunque aún es un marco general, el acuerdo aborda la seguridad marítima y la desescalada de tensiones en la región. La reapertura del Estrecho de Ormuz, vital para el comercio global de petróleo, es un componente clave del entendimiento. No obstante, el futuro del programa nuclear iraní queda pendiente de negociaciones adicionales. El acuerdo busca estabilizar los mercados energéticos y reducir el riesgo de una confrontación mayor en Medio Oriente.