Altos funcionarios de seguridad de Irán, encabezados por el Mayor General Mohsen Rezaei, han anunciado la inminente declaración de una nueva zona prohibida en las cercanías del Estrecho de Ormuz. Esta zona se establecerá fuera de las aguas del Estrecho de Ormuz en los próximos días. Teherán advierte que cualquier embarcación que ingrese a esta área sin la debida coordinación con las autoridades iraníes será incluida en la lista de sanciones de Irán. La medida parece ser una demostración de fuerza y una advertencia a las potencias extranjeras. Estas acciones incrementan las tensiones en una región geopolíticamente sensible. El anuncio subraya la determinación de Irán de controlar sus aguas territoriales y proteger sus intereses. La comunidad internacional observa con preocupación la escalada de la situación en el Estrecho de Ormuz.