Estados Unidos permitirá a Irán acceder a 1.200 millones de dólares en fondos congelados. La administración del presidente Trump ha estipulado que estos fondos solo podrán ser utilizados para la compra de alimentos y productos agrícolas estadounidenses. El objetivo declarado es aliviar las necesidades básicas del pueblo iraní. Esta medida no implica un levantamiento general de las sanciones económicas impuestas a Irán. La liberación de los fondos está condicionada a que Irán realice las compras exclusivamente a proveedores estadounidenses. Funcionarios estadounidenses enfatizan que esta acción humanitaria busca evitar una mayor inestabilidad en la región. Se espera que la medida facilite el acceso a alimentos esenciales para la población iraní, afectada por las sanciones y la situación económica.
